Devocional para Hoy! – 04 de Junio
«Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.» (Filipenses 3.13,14)
La anticuada virtud de la perseverancia es una buena medicina que le evita a todo corazón divagar. La perseverancia es la espina dorsal de la vida espiritual, de la cual crecen las costillas de todas las otras virtudes. La perseverancia es la cura para las almas cuya experiencia consiste en bendiciones espasmódicas. Hay una gran cantidad de superstición en la vida de la mayoría de los cristianos. Se apoyan en bendiciones instantáneas que reciben en una crisis de oración, y luego esperan que esa bendición perdure en la vida como una máquina que se rebobina.
La perseverancia es el remedio en las temporadas de grandes desánimos y tentaciones y soledad (véase Lucas 18:1). Cualquiera haya sido tu fracaso —a pesar de que todas las cosas en el cielo y la tierra parecen en tu contra, a pesar de que tus dificultades parecen insuperables, aunque tus caídas hayan sido tan numerosas como para desgastar la paciencia de tus mejores amigos y agotar la caridad de los grandes santos, a pesar de que todas las virtudes parezcan haber dejado tu alma— si tienes perseverancia, el Dios omnipotente se aferrará a esa sola disposición de tu voluntad, y te sacará adelante a la victoria eterna.
¡Dios siempre nos sacará adelante si tenemos suficiente fibra en nuestra naturaleza para resistir el tirón! Dios se deleita en hacer cosas para nosotros que otros se desesperarían por ver que les sucedan. Encontrarás miles de santos en el cielo que han dicho con Miqueas:
«Mas yo a Jehová miraré, esperaré al Dios de mi salvación; el Dios mío me oirá. Tú, enemiga mía, no te alegres de mí, porque aunque caí, me levantaré… La ira de Jehová soportaré, porque pequé contra él, hasta que juzgue mi causa y haga mi justicia; él me sacará a luz; veré su justicia» (Miqueas 7:7-9).
La perseverancia es el eje en el que la esfera de la vida cristiana gira. —George D. Watson— Beauty For Ashes (Belleza Por Ceniza), 1896
Por la perseverancia el caracol llegó al arca. —Charles H. Spurgeon— [1834-1892, Predicador a los 17 años, autor prolífico, conocido como «el príncipe de los predicadores»]
Pocas cosas son imposibles para la diligencia y habilidad. Las grandes obras son ejecutadas no por la fuerza, sino por la perseverancia. —Samuel Johnson— [1709-1784, referido como Dr. Johnson, autor inglés que hizo perdurables contribuciones a la literatura inglesa como poeta, ensayista, moralista, crítico literario, biógrafo, editor y lexicógrafo]