Devocional para Hoy! – 09 de Julio
«…no abrió su boca…» (Isaías 53:7)
Nunca te permitas responder cuando se te culpe. Nunca te defiendas. Déjate reprender, en privado o en público, tanto como les plazca. Que el justo te castigue, será un favor. Déjalo amonestarte; esto será aceite excelente, que no romperá tu cabeza.
«Es una muestra de la más profunda y verdadera humildad», dice un gran santo, «vernos condenados sin causa, y quedar en silencio debajo de ella». Estar en silencio bajo el insulto y el mal es una muy noble imitación de nuestro Señor. ¡Oh, mi Señor, cuando me acuerdo de cuántas maneras Tú sufriste, que de ninguna manera te merecías, yo no sé dónde están mis sentidos cuando estoy en una prisa tal por defenderme y excusarme.
¿Es posible que yo desee que alguien hable o piense algo bueno de mí, cuando tantas cosas malas se pensaron y hablaron de ti? ¿Y sobre ser culpados por todos los hombres, si apenas estamos sin culpa finalmente ante Ti?
-Alexander Whyte-
The Apostle Paul (El Apóstol Pablo). Londres: Oliphant Anderson & Ferrier, 1903, págs. 146-147 [1836-1921, divino escocés, director y profesor de Literatura Neotestamentaria]
Sea lo que fuere que mi Dios ordena, es correcto;
su voluntad es siempre justa;
Como sea que Él ordene ahora mi causa,
Voy a estar quieto y confiaré.
Él es mi Dios:
Aunque oscuro mi camino,
Me sostiene para que no caiga,
Por tanto, a Él se lo dejo todo.
-Samuel Rodigast-
eHymnBook # 2134, Fechas: 1675, 1863, verso 1 [1649-1708].
¡Cuánta gracia se requiere para soportar un malentendido rectamente, y recibir un juicio cruel con dulzura santa! Nada prueba el carácter del cristiano tanto como que se diga algo sobre él. Este es el archivo que pronto demuestra si somos enchapados o somos oro sólido. Si tan sólo pudiéramos saber las bendiciones que se esconden en nuestras pruebas diríamos, como David cuando Simei lo maldijo: «Dejadle que maldiga, quizá mirará Jehová mi aflicción, y me dará Jehová bien por sus maldiciones de hoy».
Algunas personas fácilmente se apartan de la grandeza de la obra de su vida, yendo en pos de sus propios lamentos y enemistades hasta que su vida se convierte en un pequeño y mezquino torbellino de guerra. Es como un nido de avispas. Tal vez serás terriblemente picado, y obtendrás nada a cambio del dolor, ya que incluso la miel no es digna de búsqueda.
—A.B. Simpson—
Cowman, Sra. Charles E. «Teniendo el aguijón» Streams in the Desert (Manantiales en el desierto) [1870-1960, Lettie Cowman, sus libros eran devocionales compilados a partir de sermones, poemas, etc.]