Devocional para Hoy! – 19 de Junio
«Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será vaso para honra, santificado, y útil para los usos del Señor, y dispuesto para toda buena obra.» (II Timoteo 2:21)
Dios está buscando obreros que hayan remitido sus cargas propias al Señor y que hayan tomado las cargas de Él sobre ellos. Él está buscando a aquellos que pueden arder con la pasión de Dios, y romper con el rompimiento de Dios. El versículo más maravilloso de toda la Biblia, creo, está en Isaías donde dice, en relación a nuestro Señor Jesucristo: «Y Jehová quiso quebrantarlo.» No dice bendecirlo, sino quebrantarlo. El deleite del corazón del Padre es encontrar a alguien que esté dispuesto a ser uno con su Señor, y ser golpeado hasta la muerte, para que la vida de Cristo pueda fluir a través de él. Todavía es agradable al Señor encontrar almas que Él pueda aplastar.
Sabes que un soldado tiene que ser entrenado. Él se sale de la vida civil común, recibe un uniforme especial, y debe aprender a vivir en cualquier lugar, comer cualquier cosa, dormir en cualquier lugar. Él espera que el final de su vida militar sea una vida rendida a su causa. Es una dedicación completa. Yo no creo que cualquier persona pueda ser un discípulo enteramente consagrado y totalmente obediente de nuestro Señor Jesucristo, hasta que hayan pasado los clavos por sus afectos humanos, hasta que haya sido crucificado y resucitado para que el centro de sus afectos sea Cristo mismo, y hasta que se consuma con una pasión por ser derramado por Él… Pablo, aquel hombre santo y poderoso de Dios, sabía lo que eso significaba… Miró en las cosas del tiempo, a la luz de la eternidad…
El deseo natural de todos nosotros es tener ropa de mejor calidad, mejor comida, mejores viviendas, más artículos, más cosas. Pero cuando llegamos a ser nuevas criaturas en Cristo, nuestros deseos se invierten. Nuestra pasión es, entonces, servir a Cristo, y utilizar tan poco de las cosas de este mundo como nos sea posible a fin de que Dios pueda tener más. Entonces es cuando Dios evangelizará al mundo, cuando su pueblo diga:
«Yo no quiero tener más muebles, más dinero, más de esto y de aquello, sólo quiero lo que necesito. Voy a gastar tan poco como pueda, incluso en los alimentos, para dar todo lo que pueda a Dios. Sólo tengo una vida para vivir. Tengo que dar todo a Dios por su obra».
—Norman P. Grubb—
[Estadista misionero, profesor de teología, casado con la hija de C. T. Studd, fue a África]
Sólo una vida,
Pronto pasará,
Sólo lo que se haga para Cristo
Durará.
—C. T. Studd—
«Sólo una vida, pronto pasará»